Leer a los clásicos es el título de un jugoso artículo del escritor y profesor César López Llera publicado en la página web de la Editorial SM: LENGUA PROFES NET. En él reivindica la capacidad de los clásicos para atraer a la lectura y rebate razonadamente esa moderna acusación que se suele hacer a aquellos docentes que todavía "imponen" la lectura de ciertos clásicos del Siglo de Oro en lugar de obras más actuales y más sencillas.
Según él, el problema es que los clásicos no se conocen -en general- y no se leen, ni bien ni mal, ni poco ni mucho y así nos perdemos todos grandes sorpresas y descubrimientos. Porque si una obra es verdaderamente clásica, sorprende y enamora al que la lee de verdad, no al que pasa sus ojos por encima buscando una respuesta apresurada para completar un cuestionario. Por eso, no podemos dejar a los clásicos como materia para estudiosos y eruditos; al contrario, tenemos que darles nueva vida cada día, en casa y en la calle, en la escuela y en los medios de comunicación.
No puedo estar más de acuerdo con sus ideas y creo que, como profesores, la lectura y el comentario de los clásicos constituyen una tarea ineludible y apasionante a la que no debemos renunciar en absoluto.
El texto se acompaña de una serie de interesantes propuestas para leer a cuatro clásicos hispánicos indiscutibles:
1. Enloqueciendo como Don Quijote, sobre la novela y otros textos cervantinos.
2. "Érase un hombre a una nariz pegado...", sobre la sátira de Quevedo.
3. Cinco poemas con cuadros, para mejor leer a Garcilaso.
4. Textos de Lope de Vega, con actividades para adolescentes.



Por qué el canon
