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Inicio Taller de literatura Actividades para clase Etapas en las novelas de Galds

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Indice del artículo
Etapas en las novelas de Galds
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La produccin novelstica de Benito Prez Galds (1843-1920) est bien estudiada y por ello suelen establecerse tres perodos bsicos en su desarrollo:Benito Prez Galds

  1. Novelas de tesis, de tipo reformista y liberal, presentadas como alegatos contra la sempiterna cerrazn hispnica.
  2. Novelas contemporneas o de retrato social, al ms puro estilo realista.
  3. Novelas espiritualistas, centradas en el afn redentor y los valores ticos defendidos por los personajes protagonistas.

Para saber ms, siempre conviene darse una vuelta por la pgina del Centro Virtual Cervantes y consultar la pgina dedicada a Galds en su Biblioteca de autor: Benito Prez Galds.

En la tabla siguiente se puede observar un resumen esquemtico de estas caractersticas:

ETAPAS TEMAS
AMBIENTACIN
PERSONAJESTCNICAS LITERARIAS

PRIMERA ETAPA

Novelas de tesis

De tipo abstracto:

la intransigencia y el fanatismo.

Preferentemente, pueblos inventados por el autor en la zona norte de Espaa.

poca prxima a la juventud del autor, pero sin concretar mucho.
De clase social alta: nobles o empresarios ricos.

Argumento habitual: una pareja de jvenes enamorados no pueden ser felices por diferencias sociales o religiosas de una de las familias. Preferencia por un final infeliz.

Narrador: Omnisciente. Sabe lo que piensan los personajes, opina sobre ellos, etc.

SEGUNDA ETAPA

Novelas contemporneas

Concretos:

retrato de la sociedad espaola despus de la Revolucin de 1868.

Madrid, sobre todo.

Especialmente la dcada de 1860 a 1870.

Especialmente, de clases medias: funcionarios, profesores, mdicos, oficinistas, etc.

Argumentos muy variados, llenos de acciones secundarias. Los personajes de unas novelas reaparecen en otras. Finales a menudo abiertos.

Narradores: muy variados. Omniscientes, autobiogrficos o testigos (que cuentan la vida de un familiar).

TERCERA ETAPA

Novelas espiritualistas

Abstractos:

la solidaridad humana.
A veces Madrid, pero preferentemente pueblos manchegos.

Personas arruinadas que viven de la caridad.

Personas acomodadas que renuncian a sus privilegios.

Abundan grupos de indigentes recogidos en instituciones benficas. Tambin, personajes que perdonan ofensas graves y renuncian a la venganza. Finales felices a su manera.

Narrador objetivo (no opina, no incluye pensamientos ocultos de los personajes). A veces, desaparece el narrador en novelas dialogadas.

En las pginas que siguen se invita a buscar los rasgos de la tabla anterior en una serie de fragmentos de novelas de diferentes etapas. Como conclusin, se pide deducir la poca a la que pertenece cada texto. Ten en cuenta que estn desordenados, pero que hay dos ejemplos de cada etapa. La solucin, al final.


TEXTO 1

Mis primeras impresiones fueron de grata sorpresa en lo referente al aspecto de Madrid, donde yo no haba estado desde los tiempos de Gonzlez Bravo. Causbanme asombro la hermosura y amplitud de las nuevas barriadas, los expeditivos medios de comunicacin, la evidente mejora en el cariz de los edificios, de las calles y aun de las personas, los bonitsimos jardines plantados en las antes polvorosas plazuelas, las gallardas construcciones de los ricos, las variadas y aparatosas tiendas, no inferiores [...] a las de Pars o Londres, y, por fin, los muchos y elegantes teatros para todas las clases, gustos y fortunas. Esto y otras cosas que observ despus en sociedad, hicironme comprender los bruscos adelantos que nuestra capital haba realizado desde el 68 [...]. En una palabra, me daba en la nariz cierto tufillo de cultura europea, de bienestar y aun de riqueza y trabajo.

Mi to era un agente de negocios muy conocido en Madrid. En otros tiempos desempe cargos de importancia en la Administracin; fue primero cnsul; despus, agregado de Embajada; ms tarde, el matrimonio le oblig a fijarse en la Corte; sirvi algn tiempo en Hacienda [...], y, al final, las necesidades de su familia le estimularon a la mezquina seguridad de un sueldo, por las aventuras y esperanzas de un trabajo libre. Tena moderada ambicin, rectitud, actividad, inteligencia, muchas relaciones; dedicse a agenciar asuntos diversos, y al poco tiempo de andar en esos trotes se felicitaba por ello y de haber dado carpetazo a los expedientes. De ellos viva, no obstante, despertando los que dorman en los archivos, impulsando a los que se estacionaban en las mesas, enderezando como poda el camino de algunos que iban algo descarriados.


TEXTO 2

Ved con cunta tranquilidad se consagra a la escritura doa Perfecta. Penetrad en su cuarto sin reparar en lo avanzado de la hora, y la sorprenderis en grave tarea, compartiendo su espritu entre la meditacin y unas largas y concienzudas cartas que traza a ratos con segura pluma y correctos perfiles. Dale de lleno en el rostro, busto y manos, la luz del quinqu []. Doa Perfecta era hermosa, mejor dicho, era todava hermosa, conservando en su semblante rasgos de acabada belleza. La vida del campo, la falta absoluta de presuncin, el no vestirse, el no acicalarse, el odio a las modas, el desprecio de las vanidades cortesanas, eran causa de que su nativa hermosura no brillase o brillase muy poco. Tambin la desmejoraba la intensa amarillez de su rostro, indicando una fuerte constitucin biliosa.

Negros y rasgados los ojos, fina y delicada la nariz, ancha y despejada la frente, todo observador la consideraba como acabado tipo de la humana figura; pero haba en aquellas facciones cierta expresin de dureza y soberbia que eran causa de antipata. Su mirar, aun acompaado de bondadosas palabras, pona entre ella y las personas extraas la infranqueable distancia de un respeto receloso; mas para la casa, es decir, para sus deudos, parciales y allegados, tena una singular atraccin. Era maestra en dominar, y nadie la igual en el arte de hablar el lenguaje que mejor cuadraba a cada oreja.

Su hechura biliosa, y el comercio excesivo con personas y cosas devotas, que exaltaban sin fruto ni objeto su imaginacin, habanla envejecido prematuramente, y siendo joven, no lo pareca. [] Doa Perfecta sala pocas veces de su concha. Sus costumbres intachables, y la bondad pblica que hemos observado en ella desde el momento de su aparicin en nuestro relato, eran causa de su gran prestigio en Orbajosa. Sostena adems relaciones con excelentes damas de Madrid, y por este medio consigui la destitucin de su sobrino.


TEXTO 3

EL CONDE: Y ahora, Po, qu haras si te dan a elegir entre el honor y el amor? Qu hars?

DON PO (sollozando): Escojo el amor el amor mo, porque el ajeno lo desconozco. Nadie me ha querido, lo juro por la laguna Estigia.

EL CONDE: Eres tan infeliz como yo dichoso, pobre Po. (Con resolucin, incorporndose) Vmonos.

DON PO: A dnde?

EL CONDE: A pedir hospitalidad a cualquiera de mis antiguos colonos. Son pobres, pero a Dolly no le importa la pobreza.

DOLLY: Con mi cario, te har rico.


TEXTO 4

Aquel nobilsimo oficio le daba mucho que hacer en sus comienzos, porque tena que aprender por la noche lo que haba de ensear al da siguiente: trabajo ingrato y penoso que fatigaba su memoria sin recrear su entendimiento. Todo lo enseaba Polo segn el mtodo que l empleaba en aprenderlo; mejor dicho, Polo no enseaba nada: lo que haca era introducir en la mollera de sus alumnos, por una operacin que podramos llamar "inyectocerebral", cantidad de frmulas, definiciones, reglas, generalidades y recetas cientficas, que luego se quedaban dentro indigeridas y fosilizadas, embarazando la inteligencia sin darla un tomo de sustancia ni dejar fluir ideas propias, bien as como las piedras que obstruyen el conducto de una fuente.

[...] Habindose metido, por la fatalidad de los tiempos y de las circunstancias, a instruir muchachos, los instrua por los modos y estilo que Napolen utiliz en domar naciones. Y no comprenda Pedro Polo la enseanza de otra manera. Se le representaba el entendimiento de un nio como un castillo que deba ser embestido y tomado a viva fuerza, y a veces por sorpresa. La mxima antigua de "la letra con sangre entra" tena dentro del magn de Polo la fijeza de uno de esos preceptos intuitivos y primordiales del genio militar que en otro orden de cosas han producido hechos tan sublimes. As, cuando, movido de su conviccin profundsima, descargaba los nudillos sobre el crneo de un alumno rebelde, esta cruel enseanza iba acompaada de la idea de abrir un agujero por donde a la fuerza haba de entrar el tarugo intelectual que all dentro faltaba. Los pellizcos de sus acerados dedos eran como punturas por las cuales se hacan, a travs de la piel, inyecciones de sabidura alcaloide de los libros de texto.


TEXTO 5

La mujer de negro vestida, ms que vieja, envejecida prematuramente [...] acuda a la mendicidad por lapsos de tiempo ms o menos largos, y a lo mejor desapareca, sin duda por encontrar un buen acomodo o almas caritativas que la socorrieran. Responda al nombre de la "se Benina" (de lo cual se infiere que Benigna se llamaba), y era la ms callada y humilde de la comunidad [...]. Jams importunaba a los parroquianos que entraban o salan; en los repartos, aun siendo leoninos, nunca formul protestas [...].

Tena Benina voz dulce, modos hasta cierto punto finos y de buena educacin, y su rostro moreno no careca de cierta gracia que, manoseada ya por la vejez, era una gracia borrosa y apenas perceptible. Ms de la mitad de la dentadura conservaba. Sus ojos, grandes y oscuros, apenas tenan el ribete rojo que impone la edad y los fros matinales. Su nariz destilaba menos que las de sus compaeros de oficio, y sus dedos, rugosos y de abultadas coyundas, no terminaban en uas de cerncalo. Eran sus manos como de lavandera, y an conservaba hbitos de aseo. Usaba una venda negra bien ceida a la frente; sobre ella pauelo negro, y negros el manto y el vestido, algo mejor apaaditos que los de las dems ancianas. Con este pergenio y la expresin sentimental y dulce de su rostro, todava bien compuesto de lneas, pareca una Santa Rita de Casia [...]. Faltbale slo el crucifijo y la llaga en la frente, si bien podra creerse que haca las veces de sta el lobanillo del tamao de un garbanzo, redondo, crdeno, situado como a media pulgada ms arriba del entrecejo.


TEXTO 6

Era Sofa una excelente seora, de regular belleza, cada da reducida a menor expresin por una tendencia lamentable a la obesidad. Le haban dicho que la atmsfera del carbn de piedra enflaqueca, y por eso fue a vivir a las minas [...]. Por lo dems, aquella atmsfera, saturada de polvo de calamina y de humo, causbale no poco disgusto. No tena hijos, y su principal ocupacin consista en tocar el piano y en organizar asociaciones benficas de seoras para socorros domiciliarios y sostenimiento de hospitales y escuelas. En Madrid, y durante buena porcin de aos, su actividad haba hecho prodigios, ofreciendo ejemplos dignos de imitacin a todas las almas aficionadas a la caridad. Ayudada de dos o tres seoras de alto linaje, igualmente amantes del prjimo, haba logrado celebrar ms de veinte funciones dramticas, otros tantos bailes de mscaras, seis corridas de toros y dos de gallos, todo en beneficio de los pobres.

Entre sus vehemencias, que solan ser pasajeras, contbase una que quiz no sea tan recomendable como aquella de socorrer a los menesterosos, y consista en rodearse de perros y gatos, poniendo en estos animales un afecto que al mismo amor se pareca. ltimamente [...], tena un "toy terrier" que por encargo le haba trado de Inglaterra Ulises Bull, jefe del taller de maquinaria. Era un galguito fino y elegante, delicado y mimoso como un nio. Se llamaba "Lili" y haba costado en Londres doscientos duros.

Los Golfines paseaban en los das buenos; en los das malos tocaban el piano o cantaban, pues Sofa tena cierto chillido que poda pasar por canto en Socartes. El ingeniero segundo tena voz de bajo; Teodoro tambin era bajo profundo; Carlos, all se iba; de modo que armaban una especie de coro de sacerdotes, en el cual descollaba la voz de Sofa como sacerdotisa a quien van a llevar al sacrificio.


SOLUCIONES

Primera etapa: 2 (Doa Perfecta) y 6 (Marianela).

Segunda etapa: 1 (Lo prohibido) y 4 (El Doctor Centeno).

Tercera etapa: 3 (El Abuelo) y 5 (Misericordia).

Jess Pastor Martn

IES La Albuera (Segovia)

Última actualización el Sábado, 12 de Diciembre de 2009 03:01  

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